AFUERA

Las fotografías ganadoras de World Food Photography Awards

La fotografía gastronómica siempre cuenta historias que van más allá del plato. Este año, los World Food Photography Awards reconocieron como imagen ganadora a Una mujer come en el comedor de un snatorio de la era soviética, capturada por la fotógrafa británica Jo Kearney en el sanatorio Khoja Obi Garm, ubicado entre las montañas de Tayikistán.

Por Isis Malherbe 

Fotografía gastronómica que cuenta historias del mundo

Los World Food Photography Awards son uno de los reconocimientos más importantes a nivel mundial dedicados a la fotografía gastronómica. Fueron creados en 2011 por Caroline Kenyon junto con un pequeño equipo, con la idea de darle mayor visibilidad a la fotografía que no solo habla de alimentos y bebidas, sino también de nuestra condición humana.

Desde su creación, el concurso ha recibido más de 120 mil fotografías enviadas por participantes de más de 100 países. En cada edición, fotógrafos profesionales y amateurs muestran distintas formas de mirar los alimentos: desde la cocina diaria y los mercados, hasta tradiciones familiares, paisajes agrícolas y momentos íntimos alrededor de la mesa.

La última cena

La última cena de Ana” por Franck Tremblay

Hoy, estos premios reúnen más de 25 categorías, pensadas para reconocer el talento, la técnica y la creatividad de quienes usan la cámara para contar historias comestibles.

Más que premiar una imagen bonita, los World Food Photography Awards buscan mostrar la importancia de la comida en la vida de las personas. Cada fotografía habla de cultura, memoria, trabajo y de la manera en que los alimentos conectan a comunidades de todo el mundo.

Las imágenes no solo tratan de platos bien presentados. También habla de familias reunidas en celebraciones religiosas, alimentos preparados para revistas, campos donde crece la comida y personas que trabajan todos los días para llevarla a la mesa.

La comida como historia

Algunas fotografías hablan de fiesta y abundancia; otras, de escasez, ayuda alimentaria o realidades difíciles. Todas tienen algo en común: usan la comida como una forma de contar lo que pasa en distintas comunidades del mundo.

Caroline Kenyon, fundadora de los premios, ha explicado que el objetivo del certamen es dar vida a las historias de comida alrededor del mundo. Para ella, la comida une a las personas y la fotografía es una excelente manera de mostrarlo.

Vendedor

Vendedor callejero de Kioto

Jurado 2026 de los World Food Photography Awards

El jurado 2026 de los World Food Photography Awards reúne a fotógrafos, chefs, editores, directores de medios, restauranteros y expertos en cultura gastronómica. Este grupo tiene la tarea de revisar las imágenes participantes y elegir las fotografías que mejor cuentan historias relacionadas con la comida.

El panel está encabezado por David Loftus, fotógrafo gastronómico y presidente del jurado. A él se suman nombres importantes de la industria como Tom Athron, CEO de Fortnum & Mason; Jamie Oliver, chef y promotor de temas alimentarios; y Clare Reichenbach, CEO de The James Beard Foundation.

También forman parte del jurado figuras ligadas a la fotografía y los medios, como Melanie Dunea, fotógrafa y autora de My Last Supper; Fiona Shields, directora de fotografía de Guardian News & Media. Deborah Willis, profesora en Tisch School of the Arts de New York University. Arthur Dayras, editor de The Eye of Photography y Angela Nicholson, cofundadora de Camera Jabber y fundadora de SheClicks.

La gastronomía internacional también tiene una presencia importante dentro del jurado de los World Food Photography Awards 2026. Entre sus integrantes están Thai Dang, chef de HaiSous Vietnamese Kitchen en Chicago. Jan Hendrik van der Westhuizen, chef con estrella Michelin, Olia Hercules, autora y chef, Ian Kittichai, chef y presentador de televisión. Vicky Lau, chef y empresaria gastronómica; así como Javier y Sergio Torres, chefs de Cocina Hermanos Torres.

Caviar and Smoked Onion de Brad Ajohnson⁠

Lily Jones, fundadora de Lily Vanilli Bakery, Kerrie McCallum, editora en jefe de delicious. George Motz, cineasta y escritor gastronómico, Josh y Julie Niland, chefs enfocados en cocina sustentable del mar.

También formaron parte del panel del expertos Rein Skullerud, fotógrafo senior del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, Sonia Solicari, directora del Museum of the Home, así como Vitalie Taittinger, presidenta de Champagne Taittinger, Karen Thomas, fotógrafa especializada en comida y Ruth Watson, presidenta de Guild of Food Writers.

Imágenes con sentido

La foto ganadora de los World Food Photography Awards 2026 no llama la atención por un gran plato perfecto. Su riqueza está en algo mucho más sencillo: una mujer mayor sirviéndose té dentro de un sanatorio soviético en Tayikistán. La imagen fue tomada por la fotógrafa británica Jo Kearney en el sanatorio Khoja Obi Garm, ubicado entre las montañas de Tayikistán. Sobre la mesa aparecen fruta, pan, una tetera roja y un desayuno sencillo.

Al fondo, una ventana deja ver un paisaje quieto, como si el tiempo hubiera pasado más lento en ese lugar. La imagen de Jo Kearney recuerda que la comida también puede contar historias humanas. A veces no necesita grandes escenarios ni platos elaborados. Basta una mesa sencilla, una taza de té y una mujer en silencio para entender la vida cotidiana.

Jo Kearney

Sanatorio de Khoja Obi Garm, en las montañas de Tayikistán

A continuación, presentamos una selección de las imágenes que más llamaron la atención por su forma de mirar la comida, la cultura y la vida cotidiana.

Pingyao Song

En el festival de Zouchuan Hotpot, cientos de personas se reúnen para disfrutar de una comida en comunidad. El centro de la mesa es una gran olla de hotpot de Sichuan, con un caldo rojo lleno de chiles, especias, jengibre y salsa de soya.

Mientras el caldo hierve, el aroma se mezcla con el movimiento de la gente y las luces de los celulares. Los asistentes prueban carne de res, tofu, callos y otros ingredientes típicos de esta cocina china. Algunos comen, otros graban o transmiten en vivo para compartir el momento con más personas. La escena muestra cómo el hotpot de Sichuan se vive como comida, reunión y celebración popular.

food

Fotografía ganadora de la categoría Champagne Taittinger Food for Celebration

Albert González

En el pueblo pesquero de Ine, al norte de Kioto, Japón, es común ver calamares secándose al sol. Esta práctica forma parte del himono, una técnica tradicional japonesa que se usa para conservar pescados y mariscos durante más tiempo.

Frente al mar aparecen las funaya, casas-barco de madera construidas junto al agua. Antes, estos espacios servían para guardar las embarcaciones y las herramientas de pesca. También eran lugares donde los pescadores podían colgar pescado o calamar para secarlo al aire libre. Por eso, más que mostrar un paisaje bonito, esta fotografía habla del trabajo, la cocina y la relación que Ine mantiene con el mar.

Albert González

Ine, un pequeño pueblo de pescadores en Japón

Larmour

Durante el Chhath Puja, muchas personas entran al agua para rezar al dios sol, Surya. Los devotos llevan ofrendas de comida como parte de este ritual religioso.

Esta tradición es realizada principalmente por mujeres en distintas zonas de India. En Bengala Occidental, la celebración suele verse llena de colores, cantos y fe. La imagen muestra cómo la comida también puede formar parte de una ceremonia espiritual.

Chhath Puja

Ofrendas del Chhath Puja

Glenn Vanderbeke

En Irebero Miller, el fotógrafo Glenn Vanderbeke retrata a una molinera después de trabajar los granos para convertirlos en harina de maíz. La imagen fue tomada en el Centro de Formación Profesional Irebero, en Ruanda. En este lugar, mujeres solteras recibían capacitación para aprender el oficio de molineras. La fotografía muestra el esfuerzo físico que hay detrás de un alimento básico como el maíz. También recuerda que la comida empieza mucho antes de llegar a la mesa.

Winner

Molinera tras procesar los granos

Kazi Mohammad Golam

En Mahasthangarh, en Bogra, Bangladesh, el mercado de coles empieza desde muy temprano. Los agricultores llegan con sus coles recién cosechadas, muchas veces cargadas en rickshaws. Ahí se reúnen vendedores y compradores para mover la producción del día. Los comerciantes compran las coles y después las llevan a Daca y otras ciudades grandes. La imagen muestra el trabajo diario del campo y la importancia de los mercados locales en Bangladesh.

Mercado de coles. Mohastangor, Bogura, Bangladesh

Cuando la comida muestra la vida cotidiana

Los World Food Photography Awards 2026 dejan claro que la comida no solo se mira en un plato. También aparece en una mesa sencilla, en un mercado, en una ceremonia o en el trabajo de cada día. Cada fotografía cuenta algo distinto sobre la vida de las personas y su relación con los alimentos.

Hay imágenes que hablan de tradición, otras de comunidad y otras del esfuerzo que hay detrás de la comida. Desde Tayikistán hasta Japón, India, Ruanda y Bangladesh, la fotografía gastronómica muestra historias reales. Al final, estas imágenes recuerdan que la comida también es memoria, cultura y vida cotidiana.

Yo solo quiero viajar por el mundo y conocer a mucha gente de distintos ámbitos, aprender de nuevas culturas y todo sobre su gastronomía.

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