México le regaló al mundo uno de los alimentos más importantes y ricos que sostienen a la humanidad: los frijoles. Más allá de acompañar nuestros platos diarios hasta la actualidad, son accesibles, nutritivos y versátiles. De ellos, los rositas, negros y pintos son tan especiales, que ya hasta hay un Día del Frijol para ellos el 6 de enero. Te contamos por qué.
Frijoles de todos los colores, para distintos gustos
Celebrar la existencia de los frijoles es reconocer su valor nutricional, su diversidad y su presencia constante en la mesa, como un ingrediente sencillo que sigue siendo fundamental en la alimentación diaria.
Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), a nivel mundial existen cerca de 150 especies de frijol, y México destaca por su riqueza, ya que en su territorio se concentran alrededor de 70 variedades, con diferencias notables en tamaño, color y forma, lo que refleja la diversidad agrícola y cultural del país.
El frijol es un alimento básico en la dieta mexicana desde tiempos prehispánicos, por su valor nutricional y su facilidad de conservación, además de que es una fuente de proteína vegetal, fibra y hierro.

El origen del frijol se remonta a más de 8 mil años en Mesoamérica
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En nuestro país, los de mayor importancia y que se consideran mejores por sus propiedades nutrimentales y culinarias, son los rositas (de fácil digestión y sabor sutil), los negros (que son los más comunes y de sabor más profundo) y los pintos (usualmente utilizados en el centro y norte del país para recrear recetas tradicionales).
Frijoles, ingredientes clave para la dieta mexicana
El frijol ha sido, desde tiempos ancestrales, uno de los pilares de la alimentación en nuestro país. De acuerdo con registros de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), este alimento permitió a las culturas indígenas mantener una dieta equilibrada, rica en nutrientes y adecuada para el trabajo físico diario, desde hace más de 8 mil años.
Además, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) señala que la combinación de frijoles con maíz ofrece un valor nutritivo comparable al de la carne, ya que juntos aportan proteínas completas, energía y otros nutrientes esenciales. Esta mezcla tradicional explica por qué ambos ingredientes han permanecido en la cocina mexicana durante siglos.
Por su parte, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indica que en el país el cultivo de frijol se concentra principalmente en estados como Zacatecas, Durango, Chihuahua, San Luis Potosí, Guanajuato, Puebla, Chiapas, Jalisco y Oaxaca. Esta amplia producción refleja no solo su importancia económica, sino también su relevancia cultural y alimentaria.
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Una herencia alimentaria con más de 8 mil años de historia
Los frijoles son uno de los alimentos más antiguos y valiosos de México. Su origen se remonta a hace más de 8 mil años en Mesoamérica, donde fue una base esencial de la alimentación diaria.
En lengua náhuatl se le conocía como etl o etle, y no solo se consumía como alimento, sino que también tenía un significado simbólico. Para muchas culturas indígenas, el frijol estaba ligado a la fertilidad, la tierra y los ciclos de la vida, por lo que era considerado un producto sagrado.

Los frijoles, especialmente los negros, ofrecen un perfil nutricional sobresaliente
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Beneficios de comer frijoles
Además de su valor cultural, los frijoles, en especial los negros, destacan por su alto valor nutricional. Son una fuente importante de proteínas vegetales, lo que los convierte en un alimento clave en dietas tradicionales. También aportan fibra dietética, que ayuda a la digestión y favorece la salud intestinal. En su composición se encuentran vitaminas del complejo B, como B1, B2, B3 y B9, necesarias para el funcionamiento del sistema nervioso
Además, el frijol es una fuente importante de proteína vegetal y fibra, que ayuda a la digestión y genera mayor sensación de saciedad. Su consumo regular contribuye a mantener niveles estables de glucosa en la sangre y favorece la salud del corazón. Gracias a su aporte de carbohidratos complejos, el frijol también es clave en la producción de energía diaria del organismo.
No hay nada más que podamos pedirle a los frijoles. Si te lo pones a pensar, son perfectos. Ahora ya tienes muchas razones para celebrarles su día, el próximo 6 de enero, ¡comiéndotelos de la forma en que prefieras!
Yo solo quiero viajar por el mundo y conocer a mucha gente de distintos ámbitos, aprender de nuevas culturas y todo sobre su gastronomía.












