Querétaro se ha consolidado como un destino ideal para quienes buscan comer bien y descubrir nuevos sabores sin hacer un viaje tan lejos del centro de México. En un fin de semana es posible combinar rutas gastronómicas, visitas a viñedos y paradas en cervecerías artesanales queretanas.
La ruta puede iniciar con un desayuno local y continuar con una comida pensada para compartir. Quizá no lo sabías, pero la comida en formato family style es cada vez más común en Querétaro. Qué mejor, que vivirla con grandes guisos, vegetales, quesos y vinos sobre la mesa.
Acá te contamos de algunos planes que estamos seguros que vas a disfrutar.
Ruta del vino y cerveza en Querétaro: guía rápida
En la parte vinícola, muchos viñedos ofrecen recorridos guiados por sus instalaciones, cavas y áreas de producción. Las catas suelen ser accesibles, incluso para quien no tiene experiencia, y ayudan a identificar estilos y uvas. Este tipo de visita también permite entender mejor el trabajo detrás de cada botella, desde la vendimia hasta el embotellado. Después, la ruta gastronómica se completa con restaurantes de cocina regional.
Aquí el objetivo es elegir bien y disfrutar con tu pareja o amigos. En varias cervecerías artesanales en Querétaro es posible probar diferentes estilos en formato de degustación. Eso facilita comparar perfiles: más ligeros, más amargos, más tostados o con notas frutales, según la temporada. Muchos tap rooms y fábricas también cuentan con cocina, lo que vuelve el plan más completo y equilibrado.
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Cervecería Hercules
Primero, funciona como cervecería, hotel y comunidad dentro de una antigua fábrica textil en el barrio de Hércules. Además, el complejo suma alrededor de cuarenta habitaciones y varios espacios de comida y descanso.
Por ejemplo, cuenta con tres restaurantes, alberca climatizada y spa, para extender la visita más allá de la barra. En lo cervecero, elaboran más de 50 estilos al año, con un enfoque actual hacia recetas clásicas.
En la parte gastronómica, Taberna Hércules se plantea como un sitio relajado que rinde tributo a tradiciones cerveceras. Ahí, encuentras desde ales británicas hasta lagers checas o alemanas, además de opciones inspiradas en Bélgica y hasta con ingredientes mexicanos.
Por lo tanto, el menú acompaña con platos pensados para el maridaje, como charcutería, quesos y fish & chips. También puedes encontrar platillos típicos como tacos de jabalí y sopas, para probar con cervezas de estilos más secos o amargos. En paralelo, los horarios amplios hacen que sea viable ir a comer, pasar por una pinta y quedarte en la tarde.
IG: @cchercules

Entre muros industriales y mesas al aire libre, esta cervecería se ha convertido en un punto clave para beber y comer en la ciudad.
Punto Medio
Se presenta como una cervecería que “regresa a las raíces” y busca su propio punto de equilibrio. Además, su filosofía insiste en trabajar con ingredientes de alta calidad como base del perfil de cada cerveza. En cuanto a producción y distribución, manejan operación local con canales de venta y contacto directo.
El tasting room opera de martes a domingo y su narrativa sigue la línea de la “cerveza balanceada”, que va bien con opciones de comida como las smash burgers, el bao de jaiba u opciones de temporada como el aguachile negro.

Barra cervecera de espíritu local: un sitio para probar estilos de la casa
Vinícola San Juanito
Ofrece visitas guiadas con precios accesibles y formatos de cata de 3 o 6 vinos. Además, el mismo esquema permite sumar comida con paquete de cata y pizza a elegir. De hecho, el combo de 6 vinos más pizza aparece como una de sus opciones más completas para todo el día.
La propuesta de San Juanito gira en torno a la visita al viñedo y cava, con enfoque turístico y una última parte alrededor del horno de leña. Ahí, la cosa se pone realmente bien.
Toma en cuenta que algunos de sus vinos más galardonados son el San Juanito Gran Reserva Syrah. Su cosecha 2017 ganó una medalla de oro en el certamen mundial Concours Mondial de Bruxelles. De igual manera, te recomendamos probar el Malbec Reserva y el Abolengo de Don Juan Cabernet Sauvignon.
IG: @vinosanjuanito

Viñedo para recorrer sin prisa: catas, paisaje y mesa pensada para acompañar la copa durante la visita.
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Vinos De Cote
Su propuesta de enoturismo incluye un tour caminata guiado por el viñedo. Además, el recorrido contempla visita a la cava y a la sala de tanques para entender el proceso. Luego, el cierre se plantea con una cata, como parte natural de la explicación previa. En paralelo, el proyecto fusiona gastronomía para completar el plan. Además, promueven el calendario de actividades y eventos, útil para elegir fecha con intención.
Cuenta con experiencias de cata con enfoque didáctico y maridaje.
En particular, tiene formatos como tastings de líneas jóvenes o barrica, con guía de apreciación. Esto lo vuelve atractivo para quien quiere aprender sin que se sienta como clase. Si tu objetivo es “entender el vino”, aquí el recorrido técnico es reconocido como uno de los mejores.
Algunos de los vinos mejor calificados de De Cote, se han avalado por certámenes como el México Selection by Concours Mondial de Bruxelles y el México International Wine City.
Si puedes, prueba estas etiquetas:
De Cote Gran Reserva Marselán, De Cote Gran Reserva Merlot, Inédito Tinto Roble, Atempo Gewurztraminer y Atempo Sauvignon Blanc.
IG: @decotemx

Filas de vid que anticipan el recorrido: aquí el vino se entiende desde el campo
Puerta del Lobo
Te pueden organizar paquetes e itinerarios para grupos, con alimentos incluidos según el plan. Luego, el destino integra tres espacios gastronómicos: Ruinas, Vertical y El Mirador Wine & Cocktail Bar. Por lo tanto, puedes elegir desde comida formal hasta más ligero con coctelería.
El viñedo está abierto al público y ofrece recorridos, catas y degustaciones como base de visita. Además, es pet friendly y tiene área para niños.
En el caso de Ruinas, ofrece una cocina basada en productos regionales con énfasis en parrilla. Vertical es un restaurante muy especial, en el que el campo queretano juega un papel fundamental y donde la coctelería es de gran nivel.
El lugar ofrece varias experiencias: cuenta con espacios para actividades sociales, culturales y recreativas dentro del proyecto. Si vas por primera vez, una buena estrategia es ir del recorrido, a la cata, la comida y, al final, el mirador. Reserva con anticipación si tu plan incluye restaurante, porque suele llenarse en temporada alta.
IG: @puertadelobo

Un destino donde la visita se combina con cata y comida en el mismo lugar.
Vinaltura
Es un viñedo en el Valle de Colón con enfoque de “viticultura razonada” y escala amplia de plantación. Cuentan con alrededor de 20 hectáreas, más de 100 mil vides y varios tipos de uva.
Envero, el restaurante que se encuentra dentro de la propiedad, se presenta como “cocina de viñedo”, pensada para acompañar las etiquetas de la casa. El restaurante abre de jueves a lunes, a partir de las 11:00. Por si fuera poco, desde la terraza se aprecia la Peña de Bernal, perfecta para disfrutar una copa con vista.
Por favor, prueba su Espuma Bajío Rosé, Espuma Bajío Blanc de Blancs, Blanco Bajío y el Gewürztraminer
IG: @vinaltura

Un viñedo de horizonte amplio: el plan ideal para caminar entre vides y cerrar con una copa en terraza.
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Del Marqués
Para empezar, está el Wine Tasting Artes: en él pruebas cinco vinos y te dan una tabla con acompañamientos. Si quieres algo con otro mood, también existe el Wine Tasting Música, con un set distinto de degustación y tabla.
Ahora, lo más divertido para ir en grupo es “Haz tu vino”, porque tú armas tu propia botella desde cero. Te dan insumos como botella, corcho y etiqueta, y al final te llevas tu creación. Es diferente a una cata clásica.
Prueba su etiqueta llamada Música del Marqués Syrah o el Vino de la Reina Nebbiolo. Si vas por “Haz tu vino”, pregunta tiempos exactos; si vas por cata, llega con hambre porque la tabla no reemplaza una comida.

Espacio de enoturismo para ir en grupo: degustaciones y actividades guiadas que aterrizan el vino de forma accesible.
Sala Vivé
Su visita clásica propone bajar a una cava a 25 metros de profundidad con degustación incluida. Además, el propio sitio la describe como una cava profunda en Latinoamérica y enfoca el recorrido en espumosos. Luego, el recorrido busca explicar historia, origen y proceso, y cerrar con una copa como remate lógico. Ofrecen Uva Bus: paseo en tranvía por viñedos, visita a la cava y brindis con burbujas.
Es un lugar muy práctico para quienes van por primera vez y quieren algo bien estructurado. También, el enfoque en espumosos lo vuelve distinto a otros viñedos que se centran más en tintos tranquilos.
Compra boletos con anticipación si vas en fin de semana o puente, para asegurar horario.

La visita clásica a las cavas: un recorrido emblemático en Querétaro, pensado para brindar con espumoso al final.
Ahora ya tienes el panorama completo de lo que debes saber antes de aventurarte a un viaje de cervezas artesanales, comida deliciosa y vino en Querétaro. ¡Es un gran plan en el centro de México!
Yo solo quiero viajar por el mundo y conocer a mucha gente de distintos ámbitos, aprender de nuevas culturas y todo sobre su gastronomía.




